El partido que hizo ayer el Celta de Vigo era de un equipo de primera división, aunque el Atlético de Madrid estaba en el campo muy relajado, y es que los jugadores dirigidos por Eusebio Sacritán se iban una y otra vez de los jugadores de Quique Sánchez Flores, que perdieron los nervios en muchos momentos, y que pudo acabar con algún jugador menos.
El árbitro regaló la primera jugada del partido, porque Raúl García podía haber sido expulsado por un agarrón muy claro dentro del área a Michu, pero el colegiado miró a otro lado y dejó seguir el partido, eso sí, nada pudieron hacer con la gran jugada de Iago Aspas, que de tacón le puso el balón a Trashorras, que marcó el primer gol del encuentro, después el Atlético de Madrid comenzó a reaccionar, y en un saque de esquina marcó el portugués Tiago, aunque se podía haber pitado ...