Las declaraciones en las últimas horas del presidente del Cartagena, Paco Gómez, en las que manifestaba que “no puede ser que estén cobrando al día y ni ganen partidos ni den la cara. Están acomodados y necesitan un escarmiento”, acerca del actual funcionamiento de su plantilla, ha generado un intenso malestar en los futbolistas del club, aunque ninguno de ellos ha querido plantar cara a su “jefe” en el día de hoy.
“El fútbol me está costando dinero. Hay varios jugadores de la plantilla que no están implicados. Si bajan a Segunda B es para colgarlos uno al lado del otro” fue el pensamiento más fuerte del principal directivo del equipo, que se encuentra ubicado actualmente en la zona de descenso que le llevaría a la tercera división del fútbol español, con 23 unidades, y a tres de la zona de salvación en la que se encuentra actualmente el Huesca.
Sin ir ...