Suena paradójico que en el momento en el que se decidió aplazar la finalización del encuentro suspendido entre el Cartagena y el Celta de Vigo, de forma definitiva, para el próximo 8 de mayo, el Valladolid se quejase por cuanto medio pudiera de que se trataba de una maniobra que beneficiaba los intereses del conjunto vigués, cuando, a estas alturas del partido, la realidad es que el tercero en la clasificación podría finalizar el choque con hasta ocho bajas de su plantilla.
El hecho es que si bien en ese momento tanto el Valladolid como el Celta se encontraban luchando palmo a palmo por el segundo puesto en la clasificación, es decir, la segunda instancia de ascenso directo a la Liga BBVA, desde entonces los pucelanos han sacado una buena ventaja al conjunto de Balaídos, y no serán alcanzados por el Celta aunque finalmente logre hacerse con el compromiso que se ...