De las pintadas de ánimo a las amenazas
Mendizorroza ha vivido una semana más que extraña, porque no solo ha visto como las opciones de permanencia se les ha escapado y mucho, sino que también la afición no cree en ellos, porque han tenido muchas posibilidades de conseguir la permanencia, o por lo menos salir de ese cuarto puesto por la cola, que es el primero que marca los descendidos, pero no han conseguido ganar el encuentro y saben que a falta de cinco partido es más que complicado salir de ahÃ.
La afición intentó espolear a sus jugadores la semana pasada por el encuentro que tenÃan que jugar en casa ante el Eibar, pero el empate ha hecho estallar algunos aficionados que han dedicados pintadas a los jugadores, por supuesto llamándolos mercenarios y asegurando una paliza, algo que no está muy bien del todo.
Está claro que la afición se siente decepcionada con los jugadores, directiva y entrenadores, porque ya han pasado alguno por el banquillo, pero creo que no es la mejor manera de ayudarlos para slair del pozo en estas jornadas, veremos que pasa en los siguientes partidos y como responde la afición.
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2 Comentarios
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Me parece indignante que se haga eso, que los aficionados vayan a los entrenamientos a amenazar o cualquier otra cosa.
Ya me gustarÃa ver a mà lo contrario, que alguien vaya al trabajo de estos tÃos y les monten la misma situación si consideran que no han rendido bien, que han estado por debajo de su nivel o que podÃan hacerlo mejor.
¿Mercenarios? Por supuiesto que lo son, todos, yo mismo, si en la empresa de al lado, me ofrecen algo mejor qu elo que tengo, en cuanto apague el ordenador me voy sin duda alguna.
Además, ¿Qué narices pasa en Vitoria para llegar a esta situaicón? ¿Por qué dejaron que un tipo como Piterman tomara las riendas del club? Ahora hay que deshacerse de ese lastre y después poner en marcha un equipo decente, y ara eso tiene que ser la propia ciudad la que levante el equipo.
Si es que las quejas vienen siempre a destiempo.
Por lo demás, como aquà en Vigo ahora somos unos parásitos de las desgracias ajenas, me limito a esperar que los jugadores alavesistas continúen en sus trece. ¡Qué triste, Dios!
Totalmente de acuerdo con Vanenburg, gente asÃ, sobra en el futbol y cualquier deporte.