Es común que muchos futbolistas regresen de las vacaciones con algunos pocos kilos de más, pero que luego son borrados de sus figuras inmediatamente comienzan con la pretemporada, la parte del año con mayor exigencia física, y entonces llegan a punto para la competencia oficial. Sin embargo, el caso de Sidi Keita ha roto todos los recuerdos de casos semejantes que podíamos llegar a enumerar, luego de incorporarse al Xerez con cerca de diez kilos por encima de su peso ideal.
Lo cierto es que si bien el futbolista ya se ha puesto con la dieta, basada en una alimentación muy controlada y una adaptación regulada al ejercicio físico que pretende llevar adelante el club, se ha resuelto con él mismo y con su agente establecer un período de dos semanas de prueba para que pierda peso y coja el tono necesario para afrontar la competición, antes de cerrar su fichaje ...