El Hércules expedienta a varios jugadores, y podría echarles

En las últimas horas, el Hércules ha informado de la sanción a varios de sus futbolistas de la primera plantilla, por “las salidas nocturnas hasta altas horas de la madrugada”, según se ha confirmado de forma extraoficial, y ahora, los directivos de la institución le han dado vía libre al entrenador del club, Quique Hernández, para que decida qué hacer con cada uno de los involucrados.

En concreto, el Hércules ha expedientado a Anaitz Arbilla, Alberto Escassi, Diego Rivas, Fran Mérida, Pere Martínez y Juanmi Callejón, quienes según recogen distintos medios, y como se infiere de la sanción impuesta, “habrían sido vistos alrededor de las 07:00 horas del pasado miércoles en una zona de ocio de la playa de San Juan de Alicante, después de haber participado en la cena de Navidad del club y cuando a las 10:30 había programado un entrenamiento”.

De esta forma, Quique Hernández deberá decidir en las próximas horas, y hasta pasado el período de vacaciones por Navidad que se les otorga a los integrantes de la plantilla, qué hacer con ellos, aunque es evidentemente que el gran número de involucrados determinará que no se les pueda echar del club a todos ellos sin sufrir consecuencias inmediatas en lo deportivo.

El hecho es que, tras estos incidentes y después de una reunión pasado el encuentro contra el Numancia este sábado, el club ha decidido dar carta blanca al entrenador para que fuera él quien decidiera sobre el futuro de los implicados, al punto de prescindir totalmente de ellos si lo considerada necesario, aunque se trata de una solución un poco difícil de aceptar con el momento que atraviesa el Hércules.

Por el momento, se sabe que más allá de las sanciones internas, tampoco difundidas, el el club no tomará decisión alguna hasta que los futbolistas no regresen de las vacaciones navideñas y se reincorporen a los entrenamientos el viernes 28 de diciembre; al tiempo que el Hércules ocupa la última plaza de la clasificación de Segunda, a seis puntos de la salvación, lo que lógicamente agrava aún más el hecho.